Fin de semana en Bicorp, todavía veo agua, rocas, plantas, peces, arañas, más agua, chof, cascadas, toboganes de roca, todos caminando o nadando, árboles, montañas, nubes, el sol, el cielo y las estrellas.Hice muy pocas fotos, preferí disfrutar de todo y todos con mis propios ojos. Me llevé la cámara para hacer una única foto, la de la Vía Láctea.
A las cuatro de la mañana Jorge me despierta porque ya no hay Luna. Me cuesta, pero me levanto corriendo a por la cámara. A simple vista se distingue un maremagnum de estrellas aglomeradas en un chorro lácteo, y confío en que la cámara captará más esplendor todavía. Pero no estamos lo suficientemente aislados, ni altos, y el 18-55 no tiene la luminosidad necesaria, ni la suficiente angulación, por lo que me quedo con una espinita galáctica clavada.
De todas formas fue mi primer contacto, para romper el hielo. A la próxima iré a propósito y no de casualidad.
Aquí está el chorro de leche más famoso de la historia, mal-fotografíado por un retaco amateur que quiso romper el hielo con una aguja. (Click para ver más grande)
